Mostrando entradas con la etiqueta Presentación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Presentación. Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de diciembre de 2014

Mi camioneta ha pinchado frente al 37 ¿Podría usar su teléfono?

Y en toda casa que se precie llegan gorrones dispuestos a saquear tu nevera y a abusar de tu banda ancha...

Y ese bien podría ser yo, o quizás no. Pero mientras el dueño no me eche estaré por aquí como en mi casa. Soy Rabange, adicto a los juegos, aficionado al rol y fanático desencantado del wargame.

Y eso es todo de momento...

jueves, 18 de diciembre de 2014

Y zapatillas para los invitados

Pues da la casualidad que aquí mi colega decide crear el blog estando yo muy a tomar por culo (logitudinal y verticalmente) de un PC. La bienvenida ya la ha dado él, así que sólo me queda presentarme. Dorian, Doro para los amigos. Aficionado a los juegos de rol, de mesa, wargames, cine y toda variedad de cultura friki desde que en mi tierna infancia (casi adolescencia) los descubriese.

martes, 16 de diciembre de 2014

Porque toda buena casa tiene un felpudo de Bienvenida.

Pues, a ver. Por dónde empezar... Parece que soy nuevo en esto y todo.

Saludos.

Soy Borgeos y esto es la Casa 38. Quién sea yo es una cuestión a la que, posiblemente, vosotros podáis dar una respuesta clara de aquí a un tiempo. Aunque, desafortunadamente, la versión más extendida que hay sobre mí es que soy una entrañable persona horrible. Por lo pronto, lo único que sabéis es que soy uno de los escritores principales de la Casa, y el primero en contactar.

¿Qué es La Casa del 38? Pues un blog. No tiene más. Un blog que tratará sobre rol y juegos de mesa (no necesariamente en ese orden) que os irá mostrando de todo un poco. Desde actual plays a alguna que otra muestra de ambientación, pasando por reseñas de diferentes juegos y algún que otro artículo que no hable de nada en general. Como este, vaya.

Como uno de los anfitriones de la Casa no me queda otra que daros la bienvenida. Espero que disfruten de su estancia y, por favor, limpiaos los pies cuando vayáis a salir.

Borgeos.